Los menores, asediados por la publicidad online encubierta

30 sep. 2021

Los menores de edad se ven expuestos a 14 minutos de publicidad por cada hora que pasan conectados a Internet, según un estudio de la Universidad Internacional de la Rioja (Unir).

Expertos STI

Anuncios, promociones encubiertas, recomendaciones de ‘influencers’… Los niños y niñas se ven expuestos en Internet a decenas de contenidos publicitarios sin que sean conscientes de ello. Cada hora que pasan conectados a la red consumen unos 14 minutos de publicidad. Un nivel de exposición superior al de la televisión. En ocasiones, la publicidad puede llegar a constituir el 80% del tiempo de navegación del menor.

Así lo indica el estudio ‘El pensamiento crítico como competencia digital del S.XXI: análisis de la capacidad de los menores para identificar y reconocer la procedencia e intencionalidad de contenidos informativos, divulgativos y persuasivos en redes sociales (Prensacrigital)’, dirigido por la profesora e investigadora de la Universidad Internacional de la Rioja (Unir) Beatriz Feijoo Fernández.

El proyecto, en el que ha participado la experta de STI Charo Sádaba (Universidad de Navarra), analiza la exposición publicitaria de los menores cuando emplean el móvil, así como su percepción e interacción con la publicidad a través de las redes sociales. Publicado este mes de septiembre, el trabajo parte de una muestra de 501 hogares con niños de 10 a 14 años de Chile, aunque sus resultados son extrapolables a otros países como España, según sus autores.

El estudio indica que una mayoría de los menores encuestados detecta la publicidad de formato estándar pero, al mismo tiempo, no considera como tal a la publicidad camuflada entre los contenidos. De hecho, los participantes explican que consumen estos anuncios “como entretenimiento”. Es el caso de los vídeos de ‘unboxing’ o las recomendaciones de youtubers e instagramers, que los menores consumen activamente.

“Nos encontramos ante un dilema, pues son los propios consumidores quienes demandan comerciales con fronteras difusas entre entretenimiento y publicidad”, afirma Feijoo que recuerda que, por el contrario, más de la mitad de los menores ignora completamente la publicidad estándar (54%) y sólo un 3% le presta atención o clica sobre ella cuando se trata de productos que les interesan, como juguetes o comida.

El trabajo también señala que el mayor porcentaje de anuncios que reciben los menores aparecen a través de los juegos online (23%), seguidos de la restauración y distribución (18%), el entretenimiento (8%) y la moda (8%). También muestra que, en muchas ocasiones, los anuncios no están dirigidos a su segmento de edad ni sus intereses. “A través del móvil, los menores están expuestos a anuncios de productos y servicios no pensados para ellos, como coches o bebidas alcohólicas, especialmente cuando emplean el móvil de sus padres. Hay que recordar que la clasificación por edades de las apps no afecta a la publicidad inserta en ellas”, asegura Feijoo.

La investigación busca llamar la atención sobre la necesidad de promover la alfabetización publicitaria en los menores y que los niños y niñas sean capaces de desarrollar actitudes escépticas y un cuestionamiento crítico de los contenidos y la publicidad digital que consumen, sobre todo a través de las redes sociales.

Renee Hobbs, profesora de Comunicación y Medios en la University of Rhode Island y fundadora del Media Education Lab, es una firme defensora de la alfabetización digital y mediática a los jóvenes. Esta “conceptualización ampliada de la alfabetización”, como ella la llama, puede “limitar el impacto potencialmente negativo de la vida en una sociedad saturada de medios, y también permitir que [los jóvenes] aprovechen al máximo los muchos beneficios que se derivan de ser un productor y consumidor activo y comprometido en una cultura dinámica centrada en los medios ".

Entre las competencias básicas que se enseñan, explica Hobbs, se encuentran las habilidades analíticas que ayudan a los jóvenes a “identificar el autor, el propósito y el punto de vista de un mensaje; evaluar la credibilidad y la calidad; y reconocer y resistir a los estereotipos".